Dato de Impacto
Si tu casco gira o se desliza cuando mueves la cabeza, no te protegerá en un impacto. La talla correcta debe quedar firme.
La regla de las mejillas (Cheek Test)
La señal de que un casco nuevo te queda bien es que debe presionarte ligeramente las mejillas, casi al punto de que si masticas chicle te muerdas un poco el interior de la boca. Esto es completamente normal y necesario.
Las almohadillas internas (pads) están hechas de espuma que cederá entre un 10% y un 15% durante las primeras dos semanas de uso continuo. Si el casco se siente cómodo e informal desde el primer día, en un mes te quedará flojo e inseguro.
La prueba de la frente y rotación
Con el casco abrochado (conoce las diferencias de broches en nuestra guía de cierres doble D y micrométricos), intenta moverlo de lado a lado y de arriba a abajo. La piel de tu frente y tus sienes debe moverse junto con el casco. Si el casco resbala sobre tu cabeza sin mover la piel, la talla es demasiado grande.
Otra prueba clave es meter un dedo en la zona de la frente. Si puedes meter el dedo índice con facilidad entre el casco y tu frente, el casco está demasiado flojo.
¿Por qué es peligroso un casco flojo?
En un impacto, la calota del casco debe absorber el primer golpe, pero si el casco está flojo, tu cabeza golpeará contra el interior del casco en un "segundo impacto" interno, reduciendo la efectividad del EPS.
Además, a altas velocidades en carretera o periférico, un casco flojo comenzará a vibrar o levantarse por el viento, cansando tu cuello y restándote visibilidad.
Conclusión
El casco de moto no es una gorra; debe quedar firme y ceñido sin llegar a causar dolor de cabeza o puntos de presión insoportables en la frente.